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miércoles, 14 de enero de 2009

Psicodinámicas de la oralidad

En el estudio de una cultura de oralidad primaria no se puede pasar por alto el tema de la psicodinámica, desde el punto de vista que, la palabra producida a partir de un accionar o un suceso posee “dinamismo”, ya que ésta se origina dentro de cualquier individuo.
A diferencia de nuestra sociedad, la tecnología empieza a crear un tipo de dependencia a la escritura, en el cual se ha perdido ese dinamismo que poseen las culturas orales primarias, porque se la ha dado primor a la grafía, siendo esta letra muerta, por encima de la palabra oral generada a partir de un suceso inmediatamente real.


La base que trata de plantearnos el documento esta fundamentada en la concesión que tenga del mundo, de la realidad palpable a diario y que de una u otra forma influye en la transmisión oral de las culturas primarias; en si se quiere llegar al punto que una cultura oral primaria, digamos que, representa o busca significado en lo que conoce, es decir que el campo semántico de las palabras empieza a ser tejido a partir del accionar con el medio.

Un punto importante al cual se de debe hacer referencia es la forma como una cultura de oralidad primaria preserva el conocimiento. A través de dos formas una cultura puede transmitir organizadamente cada saber, la primera es la Mnemotécnica, que consiste en una serie de repeticiones intensamente rítmicas y equilibradas; la segunda son las formulas las cuales se basan en lo que conocemos como refranes o adagios. De esta forma, las culturas de oralidad primaria pueden, en cualquier momento evocar expresiones que permitan a través del pensamiento, transmitir cualquier tipo de conocimiento.

Las anteriormente mencionadas características del pensamiento de una cultura oral primaria dan paso a otras características que se enlazan una a una para complementarse y dar sentido al nivel oral para que éste se diferencie de la grafía. Cada una de las características de pensamiento y expresiones de condición oral están marcadas por una cualidad diferente, una por la redundancia y la repetición, otra por el uso de epítetos o adjetivos calificativos, la que conserva las formas de transmisión de una cultura etc. En fin muchas características podemos mencionar, pero lo importante no es la variedad sino la finalidad de éstas, que cada cultura oral primaria pueda utilizarlas para conservar o preservar las enseñanzas de manera que al transmitirlas lo pueda hacer de forma organizada tal cual como lo hace un libro para una sociedad como la nuestra.

S. Aldo Charris Pino.

martes, 13 de enero de 2009

La Oralidad del lenguaje

Desde siempre, los diferentes estudios de las ciencias humanas han tratado de polemizar los contrastes que circundan entre oralidad y escritura. Cada una, valiéndose de análisis e investigaciones ha profundizado más en la posibilidad de hallar causas de la manera como trascendió la oralidad a través de la escritura.

Saussure resaltó la importancia que figuraba en el habla oral, como la cúspide de la comunicación verbal ya que se considera el principal elemento de un acto comunicativo, sin dejar de lado la escritura, la cual concibe de igual forma como complemento del habla oral.

Los análisis resaltados sobre la oralidad se basan en contextos de culturas que manejan la comunicación verbal y escrita, aunque se afirma que dichos estudios tendrían un mejor resultado si se trabaja con culturas de oralidad primaria, es decir, que desconocen totalmente un proceso escritural; con el fin de de tener un enfoque más amplio y detallado a cerca de la oralidad.

En si todos estos análisis realizados por las distintas ciencias, fueron influenciados por los trabajos literarios los cuales llevaron a cabo el verdadero génesis de los contrastes entre la forma oral y escrita. Es cierto que el lenguaje es un hecho oral y que los seres humanos utilizan sus sentidos para comunicarse, de manera que implica también al pensamiento que a través de la conciencia se elabora un tipo de comunicación que los seres humanos se valen en muchas ocasiones de ella. De tal manera que el lenguaje posee ampliamente una característica oral, porque con el simple hecho de que el ser humano posea lenguaje de cualquier forma que sea siempre lleva el sello de la oralidad.

La escritura como símbolo de lo oral, expresión de lo verbal, estructura el lenguaje y lo diversifica; no obstante el lenguaje escrito no puede prescindir de la forma oral, porque como ya habíamos mencionado anteriormente, una es el complemento de la otra, como un tipo de interfaz, es decir, para que el lenguaje sea escrito tiene que ser transformado única y exclusivamente por la forma oral ya que no ha habido escritura sin oralidad.

Aunque los análisis lingüísticos y literarios primen por la tendencia a creaciones escritas y no por las creaciones orales, se debe a una razón obvia, el estudio se realiza de manera escrita, de tal forma que siempre se opta por el carácter escrito.

Como punto importante cabe resaltar de las creaciones artísticas orales que en sus orígenes hace miles de años no tenían conexión con la escritura, es allí donde nace la tarea de buscar un término que sea de plena acuñación para la transmisión oral tradicional.
Se quisieron apuntar términos como “literatura oral”, el cual se tomó como absurdo ya que sería una variante de escritura que apunta a la herencia material, entonces no tendría ningún sentido asemejarla con una tradición y representación oral que conserva su raíz, su origen.

Una cultura oral puede producir representaciones artísticas verbales (como finalmente se logró denominar a las producciones orales) pero cuando éstas son tomadas por la escritura pueden perder la posibilidad de existir, sin embargo la conciencia humana necesita de la escritura para seguir produciendo obras artísticas.

Finalmente, es factible decir que no hay escritura sin oralidad, la escritura depende de la oralidad y esta última, a su vez produce y aumenta el potencial de la escritura.






ALDO S. CHARRIS PINO.
Etnoliteratura.