martes, 13 de enero de 2009

La edad adulta tardía, la etapa final.

Los 65 años es el punto de inicio de la edad adulta tardía, la última etapa de la vida, etapa de la ancianidad, aunque en esta fase o incluso en edades como los 70 u 80 años muchos adultos no actúan ni se comportan como “viejos”.
En este periodo, las diferencias tanto individuales como sociales son más pronunciadas. La mayoría de los ancianos gozan de de buena salud física y mental, pero a decir verdad los adultos mayores son quienes poseen mayores quebrantos de salud y discontinuidad en sus procesos mentales. Aquellos que mantienen actividad física pueden defenderse por si mismas e incluso aumentar su competencia. El funcionamiento físico y cognitivo tienen efectos psicológicos que determinan el estado emocional de los ancianos y la posibilidad de ser o no dependientes.
La vejez en la actualidad está marcada por rasgos sociales que tienen sus repercusiones y condicionan la forma de vida en el adulto mayor, por ejemplo, en Japón la vejez es señal de estatus, de superioridad y sabiduría; en cambio en Estados Unidos, el envejecimiento es algo indeseable.
Sin duda estos estereotipos negativos son un daño potencial para el adulto mayor. Un médico que no habla de temas de sexualidad con un paciente de 75 años que sufre problemas del corazón puede negar a éste una fuente importante de autorrealización. Por otro lado, los estereotipos positivos, retratan la vejez como una edad dorada de paz y relajamiento o una segunda niñez libre de preocupaciones que transcurre en una mesa de dominó, una hora del té con amistades etc.
En el presente están ganando terreno los esfuerzos por suprimir el eterismo o prejuicios y discriminación por los ancianos gracias al creciente grupo de adultos saludables y activos. Pero más allá de todo, hay que tener en cuenta y mirar objetivamente, que la edad adulta tardía no es ni el momento culminante de la vida ni lo contrario, sino como un periodo normal del ciclo vital con sus propios desafíos y oportunidades al igual que las otras fases.

En la edad adulta tardía existen dos componentes, el envejecimiento primario, un proceso gradual e inevitable de deterioro corporal que comienza muy temprano en la vida y continúa en el transcurso de ésta. El envejecimiento secundario es el resultado de enfermedades, del abuso y del desuso, factores que las personas pueden controlar y evitar con frecuencia. Hoy en día, los científicos sociales especialistas en el estudio del envejecimiento se refieren a tres grupos de adultos mayores: “viejo joven”, “viejo viejo” y “viejo de edad avanzada”. Cronológicamente el viejo joven está entre los 65 y 74 años, generalmente es activo, vital y vigoroso; el viejo viejo está entre los 75 y 84 años y el viejo de edad avanzada está en los 85 años y más, particularmente son éstos quienes en cierto punto tienen mayores complicaciones y “achaques”.


Al hablar de edad adulta tardía no se puede dejar de lado el desarrollo físico del adulto mayor. Inicialmente está la parte de longevidad y envejecimiento. En cuanto a cuantos años viviremos implica dos conceptos diferentes: la expectativa de vida o edad estadísticamente probable de vida de una persona según época y lugar de nacimiento y dado su actual estado de salud, longevidad hace alusión a cuantos años en realidad vive una persona. En cuanto al por que envejecer, surge un tema relacionado con la edad adulta tardía, la búsqueda del elixir de la vida o la fuente de la eterna juventud, esto demuestra la preocupación que existe alrededor de la duración de la vida y su calidad.
Actualmente la mayoría de las personas pueden tener la esperanza de llegar a viejos, incluso a una vejez avanzada. A nivel general, en el mundo, la expectativa de vida media se ha elevado en un 37%. Hoy en día la vida dura más debido a la reducción drástica de la mortalidad durante la infancia y la niñez.
Las expectativas de vida pueden tener una variación amplia por las diferencias regionales y étnicas, por ejemplo, en África central, un niño nacido en este año estaría cercano a vivir de 49 a 50 años, en cambio en Finlandia, en el mismo año, la expectativa de vida del niño realmente estaría en unos 82 a 84 años. Una diferencia abrupta, pero todo es dado por la condiciones sociales, económicas y culturales de los lugares; el niño nacido en África no contará con los mismos recursos o la misma calidad de vida y educación que posee el finlandés por estar ubicado en un continente súper desarrollado como el europeo.
No obstante estas diferencias no solo se dan a nivel regional, sino también por géneros, las mujeres tienen mayor longevidad que los hombres, las mujeres viven hasta cinco años más que los varones. La mayor supervivencia en las mujeres se ha atribuido a diferentes factores: la tendencia a cuidar de sí mismas y buscar asistencia médica, etc. Los hombres tienen mayor probabilidad de morir en la infancia; los varones adolescentes y hombres jóvenes tienen mayor probabilidad de morir a causa de sida o accidentes, los hombres de edad media o los ancianos tienen más probabilidad que las mujeres de morir a causa de enfermedades cardiovasculares u otras.
En fin las mujeres ancianas tienen más probabilidad de que los hombres ancianos de enviudar, permanecer sin casarse, tener más años de salud deficiente y menos años de vida activa y dependiente.

El desarrollo cognitivo o el procesamiento de la información, es un componente que sufre muchas variaciones en la edad adulta tardía y que de una u otra forma de ve mas afectado que el componente físico.
¿Disminuye la inteligencia en la edad adulta tardía? La respuesta depende de que habilidades se miden y como se hace.
Varios factores físicos y psicológicos pueden influir en el puntaje de sus pruebas y conducir a subestimar su inteligencia. Los ancianos, como los mas jóvenes, dan lo mejor de si mismos cuando están físicamente bien y bien descansados.
Se cree que el principal contribuyente en cambios en las habilidades cognitivas y en la eficiencia de procesamiento de información sea la disminución general del funcionamiento del sistema nervioso central, medida por el tiempo de reacción, lo cual puede afectar el desempeño en pruebas de inteligencia, especialmente en las que tienen un tiempo prefijo, y puede interferir la capacidad de aprender y recordar.
Cuando las personas envejecen, la capacidad para vivir independientemente es una importante prueba de competencia cognitiva, medida por siete actividades instrumentales de la vida diaria: manejo de las finanzas, compras para necesidades, empleo del teléfono, consecución de transporte, preparación de alimentos, toma de medicamentos y mantenimiento del hogar.

La mala memoria se considera signo de envejecimiento. Al igual que otras habilidades cognitivas, el funcionamiento de la memoria de los ancianos varía mucho.

Memoria a corto plazo: los investigadores evalúan la memoria a corto plazo pidiendo a una persona que repita una secuencia de números, ya sea en el orden presentado o en el orden inverso.
*Memoria sensorial: la repetición inmediata en el mismo orden
*Memoria de trabajo: la repetición inversa.

Memoria largo plazo: los investigadores dividen la memoria a largo plazo en tres grandes componentes:
*Memoria episódica: ¿recuerda que desayunó esta mañana?
*Memoria semántica: mantiene almacenado el conocimiento de los hechos históricos, localizaciones geográficas, costumbres sociales, significado de palabras y así sucesivamente. Ésta no depende de recordar donde y cuando se aprendió.
*Memoria procedimental: incluye habilidades, hábitos y manera de hacer cosas que pueden recordarse sin esfuerzo consciente.

Los investigadores han formulado varias hipótesis del Por qué declinan algunos aspectos de la memoria. Un enfoque destaca problemas con los tres pasos requeridos para procesar información en la memoria: codificación, almacenamiento y recuperación.
En general, los ancianos parecen menos eficientes y precisos que los más jóvenes para codificar nueva información fácil de recordar.

Para concluir hay que tener en cuenta que debido al envejecimiento de la población del planeta, el tema de la sabiduría ha tomado importancia en la investigación psicológica. Ericsson plantea que la sabiduría es un aspecto del desarrollo de la edad adulta tardía. Otros investigadores definen la sabiduría como una extensión del pensamiento posformal, una síntesis de razón y emoción.
En la actualidad se ha perdido ese respeto hacia los adultos mayores, sin embargo, los jóvenes aún tienen en cuenta la sabiduría y la erudición que los años le otorgan a los ancianos a través de la experiencia.

A pesar de todos los deterioros físicos propios de la edad que pueden sufrir las personas mayores, muchos enfrentan esta etapa con una actitud positiva y juvenil, tienen una vida activa, rica en experiencias, en fin, muy satisfactoria. No parecen ni se sienten como seniles, pues su envejecimiento biológico es compensado con un estilo de vida que los hace mantenerse en excelentes condiciones hasta muy avanzada edad. La vejez no tiene por qué ser el punto más bajo del ciclo de vida ya que el envejecimiento satisfactorio es posible, siendo la sociedad quien debe descubrir los componentes de ella, reorganizando nuestros pensamientos y estructuras sociales.La principal tarea de las personas mayores es la de comprender y aceptar su propia vida y utilizar su gran experiencia para hacer frente a los cambios personales o pérdidas. Las personas han de adaptarse a la disminución de la fortaleza y salud física, a la jubilación y adaptarse a su propia muerte. A medida que tratan con estos temas, sus motivaciones pueden variar. Una vejez plena de sentido es aquella en la que predomina una actitud contemplativa y reflexiva, reconciliándose con sus logros y fracasos, y con sus defectos. Se debe lograr la aceptación de uno mismo y aprender a disfrutar de los placeres que esta etapa brinda. Entonces, recuerde: hay que prepararse activamente para envejecer, para poder enfrentar la muerte sin temor, como algo natural, como parte del ciclo vital. Y ayudar a esas personas que están a nuestro alrededor respetándolos y siendo condescendientes con ellos.

S. Aldo Charris Pino.